Golpe de zurda

Críticas desde la Red de Economistas de Izquierda al proyecto de Presupuesto

Los cuestionamientos más notorios al proyecto de Presupuesto del gobierno se refieren a excesos en el gasto y proceden de la oposición política. Pero la iniciativa también recibe palos desde el otro costado, y con argumentos opuestos: la Red de Economistas de Izquierda (Rediu) cree necesario asignar más fondos a la protección social, la salud, la educación, la vivienda y la infraestructura.

Antonio Elías, integrante de la Red de Economistas de Izquierda (Rediu), dijo a la diaria que esas erogaciones podrían financiarse con detracciones a las exportaciones agropecuarias, impuestos a la tierra subexplotada y aumentos en los tributos a las rentas de capital y al patrimonio. Además, consideró excesivo el gasto de defensa, el pago de intereses de deuda, los salarios de los cargos de confianza y el aumento del de los ministros.

El proyecto a estudio del Parlamento (ver nota en página 4) "tiene tres objetivos fundamentales: cumplir con el servicio de la deuda pública, mantener cierto equilibrio fiscal y crear mejores condiciones para atraer inversiones extranjeras", dijo Elías.

El experto sostuvo que el segundo capítulo de la iniciativa supone una "flexibilización laboral del sector público contraria al desarrollo de un servicio civil de carrera independiente de los gobiernos de turno". La propuesta "viola los derechos de los trabajadores estipulados en la Ley de Negociación Colectiva", opinó.

Para Elías, el proyecto no le devuelve "al Estado su papel como actor fundamental del proceso económico". "Para los que aspiramos a un desarrollo productivo con justicia social, el presupuesto debe enfatizar en un aspecto estructural fundamental: transformar el Estado y elevar su capacidad de intervención en la economía, tanto en lo productivo como en lo redistributivo", manifestó.

La Rediu entiende que el Estado debe hacerle frente al "poder económico que se expresa fundamentalmente en el mercado", el cual "por su propia lógica no atiende las demandas de los que carecen de capacidad de pago", alienta "la concentración de la riqueza" y abre "un drenaje permanente de recursos materiales y humanos de nuestra economía hacia los países centrales".

El gobierno debe "impulsar la redistribución del ingreso y de la riqueza", pues se trata de un "objetivo esencial" de la izquierda, "al igual que la reducción de la pobreza y la indigencia", dijo Elías.

Para llevar a la práctica las políticas de desarrollo productivo, agregó, "el Estado debe nutrirse con la más amplia, dinámica y creativa participación social", proceso en el que los trabajadores son la "fuerza motriz y garantía de las transformaciones democráticas". El técnico también lamentó que el espacio fiscal determine el presupuesto y el programa de gobierno, y no "como debería ser": establecer "primero el programa" y luego discutir "cómo financiarlo".

Reparto de torta

Elías interpretó que el gasto previsto para el quinquenio debió haber sido mayor para "los organismos responsables de implementar políticas de protección e integración social, que permitan ampliar los sistemas de atención a la nutrición, la salud, la educación y la vivienda".

Además, reclamó que debió crearse un fondo "para subsidiar políticas que garanticen el acceso de la población de bajos ingresos a los bienes y servicios básicos", algo que "debería complementarse con un aumento de los ingresos más bajos: el salario mínimo nacional y del servicio doméstico, la jubilación mínima y la pensión a la vejez".

Al mismo tiempo, debió preverse "un importante crecimiento de la inversión pública en áreas estratégicas", como infraestructura, energía, transporte ferroviario, educación "en todos los niveles" e investigación científica.

También lamentó que no se redujeran las asignaciones al Ministerio de Defensa Nacional, al pago de intereses de deuda, a cargos de confianza y al sueldo de los ministros.

Elías negó que el aumento del gasto cause inestabilidad macroeconómica. Según él, se lo puede financiar "adecuadamente mediante una política de ingresos redistributiva". En esa línea, las "principales fuentes" deberían ser las detracciones a las exportaciones de carne y otros productos agropecuarios e impuestos progresivos a la tierra subexplotada, de acuerdo con la nueva Ley de Ordenamiento Territorial; el aumento de los impuestos a la renta del capital y al patrimonio de las personas físicas, y el aumento del canon que pagan las empresas instaladas en zonas francas. La atribución de un presupuesto educativo equivalente a 6% del Producto Interno Bruto (PIB), aseguró, es totalmente sustentable.

Se trata de "definir adecuadamente las prioridades nacionales y buscarles el financiamiento". Limitar el presupuesto educativo a 4,5% del PIB indica, para la Rediu, que "las prioridades son otras". RD

Cambia, todo cambia

Elías opinó que el proyecto de alianzas entre socios públicos y privados impulsado por el gobierno para financiar obras de infraestructura "no sería una privatización en el sentido estricto", aunque sí "un paso más en el proceso de mercantilización de la sociedad y el Estado en servicios y ámbitos que eran exclusivamente públicos". "Es probable" que el plan refleje un cambio de posición del Frente Amplio, dijo. De todos modos, concluyó, la coalición "ha cambiado tanto y tan rápido que ya casi no quedan puntos de referencia válidos".

Todo depende

"En las últimas décadas la economía latinoamericana en general y la uruguaya en particular han sufrido un proceso de primarización son cada vez más extractivas que industriales-, extroversión -cada vez producen más para el mercado externo que para el interno-, extranjerización -empresas y tierras son compradas y/o arrendadas por empresas transnacionalesy mercantilización -el mercado sustituye crecientemente el lugar del Estado-", sostuvo Elías.