Montevideo, 5 de marzo de 2008
De: Joaquín Etchevers
La distribución del Ingreso en el período 2005/2007
con referencias a tendencias de más largo plazo.
INDICE
1. Conclusiones
2. Desarrollo de la Primera Conclusión
3. Desarrollo de la Segunda Conclusión
4. Comentarios finales
5. Cuadros No.10 y No.11
1. Conclusiones
Primera Conclusión:
Con la crisis que se inicia en 1999 y que se profundiza con
la debacle de 2002 hay una pérdida de
participación de los salarios y de los ingresos en el PBI de amplísimos
sectores de la población.
En los años que van desde
Pero la pérdida de importancia de los ingresos del trabajo y otros ingresos excluidos los del capital, viene de larga data. Ha crecido desde fines de la década de los 60 y se ha reforzado en los años posteriores a 2002.
En los años de la actual administración no sólo estaría
igualando los peores valores de los años previos a la restauración democrática
sino que también, de no haber cambios sustanciales en la política económica, no
tendrá cambios relevantes.
Segunda Conclusión:
Los altos niveles de pobreza, la pérdida de ingresos de los
hogares más pobres y la profunda desigualdad que mantiene el Uruguay, abonan la
hipótesis para un futuro cercano del círculo vicioso entre pobreza y bajo
crecimiento del PBI. La convalidación de estos indicadores en un ciclo de alto
crecimiento lleva consigo la semilla de futuras crisis y aún mayores
injusticias.
2. Desarrollo de
a. Consolidación de la
pérdida de importancia de los salarios.
Jorge Notaro[1] hace la estimación
de la masa salarial en su obra más reciente, nosotros a partir del 2006 estimamos
nuevamente el 2007. Debido a que la variable que usaremos como medida del
ingreso que se genera en el país es el PBI, agregamos a la participación en el
Ingreso Bruto Nacional Disponible (YBND) de la masa salarial, su participación
en el PBI.

En el período 2005/2007 se ha verificado una caída del
33% en la participación de la masa
salarial, respecto al trienio 98/00; en el decenio 98/07 sólo en los años 2003
y 2004 se obtuvo un registro más bajo.
b. El ingreso por integrante del hogar aumenta lentamente, ganando participación el otro factor de producción: el capital.
La disparidad en la evolución del PBI por habitante- una
medida de la nueva riqueza que se crea en el país- y del ingreso por persona de
los hogares muestra que un grupo muy minoritario de la población se ha
beneficiado de las tasas excepcionales de crecimiento recientes.
En el ingreso de los hogares además de los ingresos del
trabajo, que exceden largamente el 50%, están las jubilaciones y otras prestaciones.
Pero la importancia mayor de este indicador, es lo que no mide, lo que queda
afuera: los ingresos del capital. Ver “Comentarios Finales”[2].
Veamos los datos de las variables en valores Índices con
1991=100.
Cuadro No.2

Los mismos datos se presentan en el gráfico siguiente:

Se presentan en valores índices el PBI por habitante y los
ingresos promedios mensual, por persona integrante de los hogares, en cada año,
de Montevideo y del Interior. El ingreso medio de ambas regiones, si se
calculara, pasaría entre ambas curvas.
Tanto el gráfico como el cuadro muestran cómo desde 1999 se
empieza a ensanchar la distancia entre los ingresos de los hogares por
integrante y el PBI p/h, que ya en 1996 habían sufrido un primer aumento
significativo, y se mantiene con oscilaciones hasta el 2002. Luego las
distancias se profundizan groseramente hasta el 2006, con un breve achicamiento
de la brecha, que se mantiene en el último año.
En conclusión, los indicadores muestran que con la crisis
que se inicia en 1999, y que se profundiza con la debacle de 2002, hay una
pérdida del valor de los ingresos de la mayoría de la población, que recoge
Dicho de otra manera el ingreso proveniente de los salarios,
del trabajo independiente, de las transferencias del estado y otras
transferencias entre particulares que reciben el conjunto de las personas
integrantes de los hogares del país pierden participación en el PBI. Como el estado
mantuvo su participación en el PBI –su ingreso promedio en el 98/07 osciló en
el 30% - aumentó la porción que forma parte del ingreso de los hogares pero la
ECH no registra: los ingresos del capital.
c. ¿Se retrocedió 30 años?
La comparación entre el índice del salario Real –el mejor indicador disponible de la evolución de la remuneración de un trabajador hipotético- y el Índice del PBI por habitante – indicador de la evolución del ingreso de cada habitante, si aquél se repartiera equitativamente debido a la nueva riqueza que genera el país- sirve para ver si el trabajo gana o pierde respecto a lo que hay para distribuir.

En la medida que los índices se alejan a favor del PBI p/h
la remuneración promedio de los trabajadores va perdiendo importancia en
beneficio del estado o de los capitalistas, que se apropian de los nuevos
ingresos.
Vemos que los años 69 y 71 son los únicos en que el salario real supera al índice del PBI, son iguales en 1970 y obviamente en el año base.
En 1984 el salario real tiene el peor registro. En la historia de un índice que ya cumplió 40
años, le sigue muy cercano el correspondiente al 2004, pero a su vez el 2003
supera sólo en
En los tres años siguientes 05/07, hay una recuperación del
salario real (14,4%) pero el PBI p/h tiene un mejor desempeño (21%), la masa
salarial se recupera y pasa del 17,4% del bienio anterior al 20,6%.
Si se considera el quinquenio 03/07, la variación del
salario real es de 0.07%, es decir no varía, pero el PBI por habitante aumenta
37.6%.
Es pertinente repetir, los salarios no varían pero la
riqueza para repartir aumenta un 37.6% ¿Qué grupo/s se benefició/aron?
Ciertamente no fue para los jubilados u otros beneficiarios de las
transferencias del Estado, por lo visto en b); tampoco para el Estado pues la
recaudación del Gobierno Central y del BPS en el período 98/07 osciló en un 30%
respecto al PBI[3].
Hagamos un poco de historia. Recurrimos también a un trabajo
de Jorge Notaro[4] Este estima que
entre 1972 y 1982 los salarios y pasividades pierden participación en el
Ingreso Nacional, respecto al cuatrienio 68/71, en que la misma alcanzó al
45,8%.
Las pérdidas según Notaro, van desde un mínimo 1,1% en 1974,
los asalariados y pasivos retienen 44,7% del Ingreso Nacional, a un máximo de
16% en 1979 (29.8 % del Ingreso Nacional, para los asalariados y pasivos).
En millones de dólares corrientes, indica Notaro, el mayor
perjuicio para los asalariados y pasivos ocurre en 1980 con una pérdida de U$S
1.374,4 -que equivale al 83% de lo que importó el país en ese año-[5]. En los diez años,
según Notaro, la pérdida de ingresos alcanzó a millones de U$S 5.402. Las
importaciones de bienes a millones de U$S 8.723,4[6], por lo tanto la
relación indicada alcanza a 61,9%.
Jorge Notaro permite comparar los valores del período
2005/07 con 1984[7]. El cuadro tiene
la serie del “Índice de
A su vez, en su último trabajo estima que la masa salarial respecto
al YBND alcanza al 30.8% en el período 98/00, y 21% en el período 05/07. En
otros términos la masa salarial/YBND del período 05/07 es 68,2% con respecto a
la masa salarial del período 98/00.
A partir de esos valores si consideramos el Índice 1984=100, llegamos a que la masa salarial del 05/07, tiene un número Índice de 66,2, significativamente por debajo del año con el peor registro del salario real.
Este resultado es coherente con que el PBI p/h aumenta un 64.7%
y el Salario Real sólo 14.2%. entre 1984 y el trienio 05/07[8].
Es pertinente plantear la hipótesis de que los
ingresos derivados del trabajo tienen menos participación en el PBI a partir de
2005 que lo que ocurrió en la mayoría de los años antes de la
restauración democrática. Más aún que los ingresos de las mayorías mantienen
esa relación y en contrapartida se ha verificado un aumento escandaloso de
las rentas del capital.
3. Desarrollo de la Segunda
Conclusión
Decíamos: Los altos niveles de pobreza, la pérdida de
ingresos de los hogares más pobres y los niveles de desigualdad que mantiene el
Uruguay, abonan la hipótesis para un futuro cercano del círculo vicioso entre
pobreza y bajo crecimiento del PBI. La convalidación de estos indicadores en un
ciclo de alto crecimiento lleva consigo la semilla de futuras crisis y aún
mayores injusticias
a. Pérdida de ingresos de los hogares más pobres.[9]
Comparación entre el ingreso medio y el límite superior del
20% de los hogares más pobres o segundo
decil del ingreso de los hogares–éste es el indicador que usaremos para medir
el ingreso de los hogares pobres-. La información del INE permite considerar
los hogares de Montevideo e Interior conjuntamente a partir de 1991.
Los ingresos de los hogares más pobres experimentan una
aguda contracción cuando aún no había promediado la década de los 90. La
diferencia con el ingreso medio es muy profunda entre 1994 y 2001, luego ésta
se mantiene.
Cuando todavía el ingreso medio del hogar en ambas regiones
oscilaba en torno a una tendencia creciente que se mantiene hasta el año 1998
para el Interior y hasta 1999 para Montevideo, el ingreso de los pobres descendía
radicalmente. Hay una abrupta caída en 1994 y continúa cayendo en forma más
leve hasta 1996, luego hay un leve aumento, pero en 1999, inicia una nueva
escalera descendente que llega al 2003 y recién en el 2005 se empieza a
recuperar, más en el Interior que en Montevideo. En síntesis a excepción de
los primeros años 91/93, las distancias son muy significativas entre los
ingresos medios y de los más pobres desde 1994 hasta el 2007.
Los datos comentados están en el siguiente cuadro:

En el gráfico siguiente están los valores índices. Tanto con los datos del cuadro como viendo el gráfico se ve que las distancias entre el ingreso medio y el ingreso de los pobres, fijado el año, son muy parecidas; con un máximo en 98/99.


b. El ingreso de los
más pobres
b 1. Montevideo
Los datos de la encuesta de hogares permiten remontarnos
hasta 1983.

Los datos fueron graficados:

En el 2007 el indicador que estamos usando para medir el ingreso de los más pobres es inferior al valor de hace 24 años, pero el PBI por habitante se incrementa un 72.7%.
En los años 2006 y
Para una mejor comprensión de la significación de la disminución del ingreso de los más pobres, hemos cuantificado su pérdida en Montevideo, a partir del mejor año.

Las pérdidas a precios de 2005 por mes y anualizadas son muy
importantes. Para comprender mejor su alcance deben ser actualizadas a la fecha
de hoy, para eso hay que incrementarlas un 18.7%. En el año 2007, la pérdida
mensual llega a $ 7.040 y en el año a $ 84.470. Es demasiado dinero para
quiénes además tienen hijos pequeños y adolescentes, que deberían estar
formándose para la “economía del conocimiento”.
b 2. Interior
La información del INE se inicia en 1991. Los valores a
precios constantes de 2005 y el Índice, base 1991=100, están en el Cuadro No.
3.
Presentamos el gráfico con los valores absolutos.

En el interior la caída entre el 93 y el 94 es tan
pronunciada como en Montevideo, luego hay un leve ascenso en 1998 que se
mantiene en el año siguiente y posteriormente igual que en Montevideo hay un
pronunciado descenso con una meseta en trienio 2003/2005 (el PBI por hab.
aumenta un 20.7%, es decir el ingreso para repartir tiene ese incremento, nada
fue para los más pobres). En el período 2006 y 2007 la recuperación es algo
mayor que en la capital. La diferencia con los primeros años de la década de
los 90 siguen siendo muy significativas, aproximadamente 33%.
c. El ingreso de los pobres y el precio de los alimentos
A medida que se desciende en la escala de ingresos de los hogares aumenta la importancia de los alimentos en su canasta de consumo. Por lo tanto la incidencia de los precios de los alimentos es mayor en los hogares pobres que en el conjunto de estos. Por definición el IPC sigue la evolución de una canasta media de los hogares del país y resulta inadecuado para medir el poder de compra de los pobres, cuando las evoluciones son dispares.
Los precios de los alimentos aumentaron más que el conjunto de los precios al consumo desde la devaluación del 2002 y en particular en el año 2007.
El gráfico siguiente muestra la evolución del Índice de los precios al consumo –IPC- y el Índice de los precios de los alimentos desde marzo de 1997. Se ve que a partir del 2002 Este último se separa del anterior.

|
Cuadro No. 5 Valores Índices del IPC y los Precios de los Alimentos y variaciones
|
||||
|
2001 = 100 |
|
|
Variación |
|
|
Promedio |
IPC |
ALIMENTOS |
IPC |
Ali. |
|
2001 |
100,00 |
100,00 |
n/c |
n/c |
|
2002 |
113,97 |
115,83 |
13,97% |
15,83% |
|
2003 |
136,05 |
142,53 |
19,38% |
23,05% |
|
2004 |
148,51 |
159,78 |
9,16% |
12,10% |
|
2005 |
155,49 |
164,00 |
4,70% |
2,64% |
|
2006 |
165,44 |
173,30 |
6,40% |
5,67% |
|
2007 |
178,86 |
203,17 |
8,11% |
17,24% |
Fuente: INE
En el cuadro se parte del 2001. En 6 años el IPC aumenta un 78.9%, en cambio los precios de los alimentos más del 103%. En el 2007 el incremento de estos últimos más que duplican a los anteriores.
El gráfico muestra los valores índices desde el 2001.

Para poder comprender mejor la incidencia de la disparada de
los precios de los alimentos en los ingresos de los pobres se presenta el poder
adquisitivo, según el IPC y según los precios de los alimentos para el hogar
que ocupa el segundo decil en la distribución de los ingresos de los hogares.
El ingreso de este hogar es el que hemos tomado para medir la evolución de los
ingresos de los hogares pobres. (Es una de las medidas de ingreso de los
hogares que el INE sigue en
c.1 Montevideo

Las dos últimas columnas muestran el valor de la pérdida de ingresos por mes de los hogares considerados según que se considere la evolución del conjunto de precios incluidos en el IPC o sólo los precios de los alimentos. En el año 2007, en relación al año 2001, un hogar pobre no pudo consumir alimentos en cada mes, de los 12 meses del año, por valor de $ 3.192. En el año la cifra es de $ 38.304. Los precios son los vigentes en el trimestre julio/setiembre de 2007. Si se considera el IPC, los valores ascienden a $1.941 y $ 23.292 respectivamente.
c.2 Interior
Si se procede de igual manera con el hogar representativo de los hogares pobres del Interior, los resultados son los siguientes:

En este caso la pérdida en valores absolutos es menor. En el
2007 de acuerdo a la evolución del precio de los alimentos mensualmente alcanza
a $ 1.254 y $ 15.048 en todo el año. Según el IPC los valores son $ 455 y $
5.460, respectivamente. Aquellas cifras casi triplican éstas últimas.
d. Concentración del
ingreso
Teniendo en cuenta los límites que tiene la fuente de los
datos usados para medir la desigualdad, que referimos en “Comentarios Finales”,
la analizaremos separadamente en Montevideo y en el Interior.
e 1. Montevideo

Los dos indicadores seleccionados –Ingreso medio/Ingreso del
límite superior del 20% más pobre- y –Ingreso medio/ la mediana o el límite superior
del 50% más pobre-dan similares resultados. Entre 1983 y 1993 el nivel de
concentración del ingreso no varía pero ya a partir de 1994 hay un avance en la concentración del ingreso que no
se revierte. Más bien parecería que desde 1998 se estaría en un escalón
levemente mayor en la concentración.
d 2. Interior

Los comentarios son similares a los de Montevideo, con la
diferencia que la serie empieza en 1991 y que el primer indicador podría estar
indicando que en el bienio 06/07 hubo un avance en la concentración.
e. Pobreza

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Con datos que llegan al 2006 se concluye que la pobreza es
rígida a la baja.
Por ejemplo; a pesar de que el PBI por habitante se había
incrementado un 28.8% en el 2006 respecto al 2002, los niveles de pobreza de la
población se han mantenido prácticamente constantes y entre los niños ha
disminuido muy levemente. En este último grupo de la población la pobreza no
baja del 40% desde 1995 y está por encima del 50% desde el 2001. Si comparamos
1995 y 2006 vemos que el PBI por hab. Aumenta 17,5% y la pobreza entre los niños no disminuye,
por el contrario se incrementa en un 37,5%.
4. Comentarios
Finales
1) El instrumento que se usa para medir y analizar los
ingresos de los hogares,
2) Esta deficiencia cobra mayor significación en estos años, dado que hubo un traspaso de ingreso de los asalariados al capital, en plazo tan breve, como posiblemente nunca antes ocurrió.
3) La baja participación de los salarios y las jubilaciones
en el PBI, que no llega al 30%, y que según
4) Por último, los bajos salarios, la pérdida de ingresos, especialmente de los hogares con más hijos- los hogares pobres- y la concentración del ingreso, significan el ejercicio de una extrema violencia que no cesa.
Las respuestas más manifiestas son: la desintegración
social, el aumento de presos –pobres y jóvenes por definición- y la emigración,
que es el escape para las clases medias.


[1] Hay 3 trabajos que usaremos: el más reciente es “LOS
RESULTADOS ECONÓMICOS 2005-2006. BALANCE Y PERSPECTIVAS” Jorge Notaro INSTITUTO
DE ECONOMÍA, Series de Trabajos DT 05/07 en segundo lugar, “EMPLEO Y DESEMPLEO
EN EL URUGUAY 1984-
[2] Por ejemplo en
“Evolución de la pobreza y de la desigualdad en Uruguay 2001-
[3]Aunque si hubo un cambio en la ponderación del gasto
estatal, en perjuicio de los salarios, pasividades y transferencias. Sumados
pierden un entorno del 5% del PBI, en los primeros años superaban el 23% y
desde el 2004 su promedio es de 18.5%.
[4] “La política económica en el Uruguay 1968-
[5] Estimación nuestra a partir de los datos del BCU.
[6] Ídem, nota anterior
[7]“Empleo y desempleo..., ya citado, Cuadro A13.
[8] Otra forma de aproximarnos
groseramente a la variación que hubo en la tasa “masa salarial respecto al
YBND” es tomando en cuenta la variación del PBI, de la ocupación y del salario
real. La variación del PBI incrementa el denominador y la variación de las
restantes variables el numerador es decir la masa salarial. El PBI aumenta
82,8%, el S.R. 14,2%, la ocupación 10,7%(Montevideo), en conjunto 26,5%. La
diferencia es demasiado grande para que pueda ser corregida en el resultado más
relevante: la tasa es menor ahora que en 1984.
[9] En la comparación de ingresos entre los hogares no se
debe perder de vista la deficiente captación de los ingresos del capital que
adolece