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JOSÉ ANTONIO ROCCA.

FUTURO INCIERTO


URUGUAY Y LA CRISIS


La crisis mundial es innegable. Uruguay ya comienza a sentir los impactos. Frigoríficos, textiles, curtiembres, fábricas de neumáticos envían trabajadores al seguro de paro. Las perspectivas para el 2009 son de agravamiento. Es imprescindible que esta vez los costos los paguen los privilegiados de siempre y NO el pueblo. La riqueza está en manos de grandes Bancos, importadores, latifundistas, frigoríficos que han concentrado los frutos del auge.


Después de la crisis de 1999 2002, comenzó una nueva fase de crecimiento en Uruguay. Los frutos se concentraron en el gran capital. El poder de compra de los trabajadores, ni siquiera retornó a los magros niveles del 2000.


El modelo del Uruguay financiero e importador, abierto a todo tipo de ingreso de capitales impulsado por el Banco Mundial tiene pies de barro y los demuestra nuevamente Los factores que incentivaron el crecimiento hoy revierten Las últimas crisis recayeron sobre las menguadas billeteras de los sectores populares. Es imprescindible cambiar la historia.


Pero veamos más detenidamente, algunos rasgos de la evolución del Uruguay más reciente, hasta llegar al hoy. La crisis mundial, sus posibles efectos y las perspectivas.


El espejismo.


La crisis de fin del siglo pasado pareció herir de muerte al esquema de Uruguay al servicio de importadores y banqueros.


Sin embargo los organismo internacionales y la oligarquía local impulsaron la continuidad y profundización de los mismos caminos. Los acuerdos signados con el FMIi durante el 2002 y siguientes, reiteraron las recetas. Incluso redoblaron la apuesta en su afán privatizador. promoviendo “esfuerzos destinados a permitir la participación del sector privado en actividades anteriormente reservadas al sector público” incluyendo electricidad, telecomunicaciones, agua y saneamientos, vías férreas.


Secreto bancario, entrega de recursos básicos, zonas francas, atracción de todo tipo de capitales del exterior, concentración del ingreso, e impunidad financiera continuaron signando la evolución del país. Los grupos de poder y el espectro político afín apostaron al “Menemismo tardío”.


En los hechos y más allá de matices tendientes a evitar los mayores costos sociales el nuevo gobierno reafirmó la continuidad de las principales líneas económicas emanadas del FMI, el Banco Mundial y el BID.


El rol del Fondo Monetario continuó siendo el que describiera en su momento D. Astori. “(...) la institución continúa siendo un poderoso y eficaz instrumento de dominación de los países capitalistas maduros sobre las áreas periféricas. Dominio en el que la participación de la dimensión financiera es relevante pero que trasciende largamente a la misma, como es sabido, involucrando también a los ámbitos productivos, tecnológico y comercial””ii


La deuda externa se privilegió por sobre la deuda social. La exigencia de superávit fiscal “primarios” (antes del servicios de la deuda) implicó la continuidad en la contención de gastos sociales La recuperación del poder de compra de los salarios fue condicionada al aumento de la producción, y con porcentajes menores.


La apertura indiscriminada a todo tipo de capitales extranjeros marcó el rumbo. La confirmación de la vigencia de las AFAPS, el Tratado de inversiones con Estados Unidos, la reprivatización corregida y aumentada de PLUNAiii, el Banco Comercial, Hotel Carrasco, dieron el tono a la melodía del continuismo..


La reforma impositiva consolidó un esquema de recaudación, que castiga esencialmente a los asalariados y al consumo, beneficiando a patrimonios improductivos, latifundios, grandes capitales y la especulación financiera.


El rumbo adoptado fue disipando dudas y se instituyó el “más de lo mismo”.


La obstinada reiteración de medidas tendientes a retrasar el tipo de cambio y profundizar la apertura comercial confirmaron la preeminencia de grandes importadores. La “tablita” del nuevo milenio tuvo rostro monetario. La emisión de deuda pública con tasas de interés atractiva en pesos y expectativas de dólar “barato” provocó transferencias desde el dólar al peso.


La dinámica especulativa sustentó el descenso de la cotización del dólar, al aumentar la oferta y disminuir su demanda. Los inversores que transformaron dólares en pesos obtuvieron importantes ganancias de corto plazo contabilizadas en dólares. La calesita especulativa fue avalada nuevamente por la conducción económica.

Después de la ruptura de la neotablita de los noventa, y el salto del 2002, la cotización del dólar en números redondos pasó de $ 29 en el 2003, a $26 en 2004, $ 24 en 2005 y 2006, $ 22 en 2007 y parte del 2008 hasta el quiebre gradual de la tablita monetaria que se insinúa a finales del año con valores que rondan los $ 25 iv


Paralelamente el promedio de los precios internos crecían desde 2004, entre el 5% y el 9% anual. La dispar evolución respecto al dólar elevó los precios locales en moneda extranjera incentivando la importación. La invasión de mercancías importadas fomentó el comercio y servicios conexos.


El crédito continuó financiando esencialmente especulación y consumo. Las tasas de interés incontroladas contribuyeron al proceso.


La venta de recursos naturales y empresas permitió incorporar al esquema de reproducción económica el ingreso de capitales foráneos como estandartes de un supuesto“Uruguay productivo”.Paralelamente ingresaron divisas que elevaron provisoriamente la oferta de dólares en plaza.


La producción en las zonas francas, infló e infla los indicadores que miden el producto. El retraso cambiario en Brasil y el crecimiento de Argentina agregaron dinamismo a la economía local mediante ingresos por turismo, ventas fronterizas, exportaciones a la región.


La historia de las tablitas amenaza reiterarse. Una primera fase de expansión y una segunda de contracción de la demanda que culmina en crisis.


Uruguay hoy.


La crisis puede transformar el sueño de la dependencia con equidad en otra pesadilla para el pueblo..


Pese al ciclo de expansión desde el 2004 al 2008, el promedio de los salarios reales se encuentra 10% por debajo de los vigentes en 1999 y el porcentaje de pobres pese a los cambios de metodología de cálculo que tendieron a reducir su magnitud contable supera los existentes en el 2000.


Los motores del crecimiento económico son externos, en un contexto que cambia de signo o responden a factores de corto plazo que amenazan revertir sus efectos.


Las fuertes inversiones del exterior en mega emprendimientos en zonas francas como los de Botnia, inflaron las cifras de producción y exportaciones con un saldo futuro negativo para el país. Las ganancias se irán yendo al exterior y el impacto ambiental disminuirá el turismo y otras actividades incompatibles con los monocultivos forestales.


La extranjerización de frigoríficos, cebada, arroz con capitales brasileros. La cadena forestal en manos de grandes grupos económicos europeos y estadounidenses. Supermercados con fuerte presencia de capitales franceses. Capitales norteamericanos en sectores de la industria y servicios pautan el traslado de tierras, empresas, recursos hacia capitales foráneos que deciden el futuro del Uruguay..


Al igual que en las viejas “tablitas”. El sostenimiento de la demanda interna mediante créditos al consumo constituye un verdadero talón de Aquiles El grave endeudamiento de gran parte de la población a tasas de interés voluminosas ya comienza a contraer el consumo y los efectos se acentuarán a futuro con graves consecuencias sobre sectores que atienden la demanda local, además de los efectos sociales.


La variante consistió en que buena parte de las entidades prestamistas no son formalmente Bancos, aunque posiblemente giren en esa orbita


La apertura comercial indiscriminada y dólar barato reitera y amplía déficit del comercio de bienes con el exterior a la par que destruye producción interna. Los saldos del balance comercial de bienes se hicieron crecientemente negativos como consecuencia del explosivo aumento de las importaciones.. Los tímidos 184 millones del 2004 se convirtieron en mil millones durante el 2007 para continuar creciendo en guarismos superiores a 2000 millones de dólares en 2008.

El uso del dólar como ancla, respecto a los restantes precios de la economía merma la rentabilidad de las cadenas de producción exportadoras. Durante los últimos años las presiones de estos grupos sobre el tipo de cambio se atenuaron debido a los buenos precios internacionales. El nuevo contexto de crisis mundial revierte la situación..Los complejos exportadores incrementan sus presiones sobre el tipo de cambio tornando inviable la “tablita monetaria”. La tentación de especuladores a jugar a la elevación del tipo de cambio se acentúa.


La deuda pública ha continuado creciendo y los costos financieros se elevan con el valor del dólar quitando recursos a la salud, la vivienda, la educación. Deudas para pagar deudas han aumentado los intereses a pagar en el futuro.

Las nubes de crisis que desde mediados del año 2008 se podían otear en el horizonte, se instauran ya decididamente sobre el país.


La crisis en el mundo.


Estados Unidos y Europa descienden su producción. La relación entre monedas se trastoca continuamente. Los precios internacionales de los productos primos descienden.


Las raíces de la crisis, son las de siempre. El capitalismo reparte muy mal los ingresos. Por un lado se genera una gran capacidad de inversión, producción y oferta. Por otro los asalariados y sectores populares tienen escaso poder de compra.


El crédito es una trampa mortal. Durante un tiempo parece cerrar la brecha aumentando la demanda. Sin embargo cuando crecen las deudas de los consumidores y se limita su capacidad para pagar, los vendedores no encuentran compradores..


Algo así pasó con la burbuja inmobiliaria en Estados Unidos. La expansión del crédito hipotecario generó la ilusión a muchos compradores que podían llegar a la casa propia. Detrás vinieron préstamos para el auto, el televisor plasma, y demás.


Crecieron las ventas, los negocios, los préstamos, las ganancias de empresas constructoras, vendedores, Bancos e intermediarios de todo tipo. Los precios de las viviendas se inflaron más allá de toda lógica. Los valores de las empresas, acciones, títulos, explotaron. Los inversionistas se lanzaron a comprar todos esos papeles que parían ganancias rápidas.


Pero los salarios de los compradores no crecían Y las deudas y los intereses a pagar se hacían cada vez más gravosas. Muchos no pudieron pagar. El globo se empezó a desinflar.


Las deudas eran mayor que el valor de su hipotecas. Se comenzaron a devolver llaves. Los valores de la vivienda cayeron, las ganancias de banqueros, accionistas, y poseedores de títulos también El desplome comenzó. Casas autos, electrodomésticos no encuentran compradores, quedan en stock y la producción y el empleo caen.


Se acabó la fiesta.


Los primeros efectos de la crisis sobre Uruguay fueron paradójicamente positivos. Las inversiones especulativas a nivel mundial se lanzaron sobre los alimentos Los cereales tuvieron el sueño de la burbuja propia. Sus precios se dispararon


Estados Unidos devaluó de hecho su moneda, se fortaleció el euro, el rublo, y el real. Las exportaciones de Uruguay a Europa, Rusia, y Brasil tuvieron precios record medidos en dólares.


Hasta que se acabó la fiesta.


El euro se devaluó, el real también. Rusia tiene dificultades para comprar y pagar. Los precios obtenidos por las exportaciones de carne, lana, arroz, cereales, vuelven a la normalidad. O más bajos.


La demanda internacional se reduce con la crisis mundial. Las cadenas de pago internacionales se ven amenazadas


Y como siempre los que pedían libertad de mercados en el auge, salen a gritar solicitando asistencia del Estado. A la par que sus 4 por 4 lucen la leyenda “bajen el gasto del Estado por favor”.


Tecnócratas que niegan recursos, para salud, educación, vivienda olvidan sus versitos cuando se trata de subsidiar banqueros o latifundistas.


No son originales. Economistas “liberales” a nivel mundial aplauden los camiones de dinero que se transfieren a grandes empresas privadas en crisis


Y quien paga.


Frigoríficos, curtiembres, textiles, cítricos, envían trabajadores al seguro de paro. Empresas lácteas no pagan a sus proveedores.


Más tarde o más temprano llegará la recesión con o sin estadísticas oficiales Si todo el mundo tiene calor y el termómetro dice que hace frío. Mi primera reacción es desconfiar del termómetro.


La devaluación del peso disminuirá el festín importador. Pero el descenso de los precios de exportación reducirá los ingresos. Habrá que tomar medidas para limitar las importaciones. Especialmente la de lujo O las reservas internacionales se irán esfumando.


El aumento de la cotización del dólar elevará los pagos por intereses de deuda externa . Excepto que se revea el tema.


Caerá la recaudación. Descenderán las reservas del BCU o continuará aumentando la deuda. Habrá que incrementar los ingresos del Estado o reducir gastos. El gran capital, el latifundio, los grandes importadores, pueden y deben aportar más.


En caso contrario se reducirán gastos. ¿Cuáles ?. Salarios y gasto social, ya no pueden achicarse más. Los sueldos de opereta de legisladores, jerarcas, costos de publicidad oficial o fragatas chocadoras si..


Los oligarcas quieren trasladar el peso de la crisis otra vez sobre las espaldas del pueblo. En la voluntad y lucha de todos estará evitarlo.


El cambio de rumbo es imprescindible. El camino diseñado por Artigas de soberanía popular, unidad latinoamericana y distribución de tierras se extiende en el horizonte. como único posible para que los más infelices sean privilegiados..


i Acuerdo con el FMI Montevideo, 4 de agosto de 2002 Memorandum de Políticas Económicas

ii Astori. D. El FMI y nosotros. Ed EBO 1983. Pág. 13.

iii La asociación de PLUNA con Varig no sirvió de experiencia. Ahora se entregó la mayoría del paquete accionario a una empresa financiera

iv Nuestra interpretación se puede ver en Misión imposible dentro del libro. Otro camino Económico es posible. REDU. 2007.