Dilapidación escandalosa de recursos públicos en regasificadora

Dilapidación escandalosa de recursos públicos en regasificadora

Es conocida la importancia asignada a los recursos energéticos hoy en el mundo, también las necesidades que las grandes empresas inversoras manifiestan sobre los límites que la escasez relativa de estos recursos significa para el crecimiento sostenido de las relaciones capitalistas.

Nadie debería oponerse de antemano a una política previsora, es decir a una visión de largo plazo y a la correspondiente planeación estratégica.

No obstante desde la óptica de la economía política, tal y como viene siendo preocupación de la REDIU desde sus comienzos, busca preguntarse sobre el ¿Para qué? ¿Cómo? y, fundamentalmente, ¿para quienes se plantea el proyecto de regasificadora? Temas sobre los que se ha soslayado el debate y la poca información disponible es segmentada y hasta contradictoria.

El proyecto original de la regasificadora se basaba en una sociedad con Argentina para absorber el costo y compartir el uso de la energía producida dado que supera largamente la demanda nacional. Eso no sucedió por que Argentina desechó esta alternativa. En segundo lugar, Uruguay resuelve llevar adelante el emprendimiento con el supuesto de que Argentina le iba a comprar el excedente de gas producido.

Si bien Argentina no disponía de gas a mediados del 2000, los desarrollos tecnológicos y la variación de los costos de extracción cambian sustancialmente las perspectivas de Argentina como se demuestra en el documento.

A lo anterior, se suma que estudios realizados sostienen que los precios del gas y del petróleo tienden a igualarse por lo cual pierde sentido económico la inversión en la regasificadora.

Si bien este trabajo se centra en la regasificadora no podemos dejar de señalar que la política energética del gobierno tiene como objetivo principal disponer de energía a bajo costo para atraer y subsidiar inversiones extranjeras directas y no apunta a la soberanía energética.

Dicha afirmación se comprueba con la creciente privatización de la producción de energía. Tampoco se toca aquí, otro problema central los subsidios al capital.

En efecto, los costos de generación, distribución y comercialización de energía no se reparten entre todos los usuarios por igual: el consumo eléctrico de las familias subvenciona a los grandes consumidores entre los cuales Aratiri y otros emprendimientos similares.

Con este trabajo la REDIU busca impulsar y aportar al necesario debate nacional sobre un tema esencial para el país y, si cabe, alentar a los que realmente tienen información más calificada y a las organizaciones sociales a participar del mismo.

Acerca del autor

Antonio Elías REDIU
Antonio Elías REDIU 14

Es Director del Instituto de Estudios Sindicales Universindo Rodríguez (INESUR) y miembro de la REDIU.