El TiSA es una forma de enterrar la agenda de necesidades de los países en desarrollo

El TiSA es una forma de enterrar la agenda de necesidades de los países en desarrollo

Ya no se habla de lo que nosotros pedíamos, ahora se negocia por fuera de la Organización Mundial de Comercio (OMC) solamente de lo que países más desarrollados piden”, dijo en Radio Uruguay 1050AM el ex vicecanciller Roberto Conde.

El Tisa, sostuvo, ha sido una forma de enterrar nuestra agenda de necesidades.

Conde señaló a modo de ejemplo que en el marco de las negociaciones de la OMC los países potencia no concedieron apertura de mercados para productos agrícolas que pedían los países en desarrollo.

Los contenidos (del Tisa) son enormemente riesgosos”, afirmó. Dijo que hay tres grandes temas en los que esos riesgos se manifiestan.

El primero es el de los derechos laborales, apuntó. Se pidió icorparar al tratado una norma vinculante de compromiso a respetar convenios básicos de derechos laborales y “los países que están discutiendo el tema se niegan”, dijo Conde.

El segundo gran tema de debate es el de los tribunales arbitrales, señaló. Hay controversias entre Estados e inversores que se dirimen en tribunales formados por organismos económicos internacionales que no respetan derechos nacionales, dijo. “Tiene que haber tribunales acordados por los Estados en los que se respetan las normas de contenido nacional”, enfatizó Conde.

El tercer punto a debatir, sostuvo, es la definición de servicios públicos que se va a negociar en el TiSA. Es cierto que cada país puede definir que determinadas áreas no entran en el tratado, dijo, pero se puede proteger lo que se conoce ahora; queda sin proteger lo que pueda aparecer con calidad de servicio público en el futuro.

Para Conde la definición de servicio público, tal como está plasmada en las normas de la OMC, no deja claro que la salud quede fuera de la definición de las áreas que pudieran incluirse en el Tisa.

Los marcos que determinan el tratado regirán el marco del trabajo de los próximos 30 o 40 años, advirtió el ex vicecanciller.

Una vez que se ingresó a la negociación con potencias que son los principales mercados de Uruguay, agregó, “pegar un portazo tiene un precio”. Conde no cree que se pueda pagar ese precio. “Lo que sí creo es que Uruguay debería tomar dentro de las negociaciones la posición más progresista posible”, dijo el ex vicecanciller.

Es obligación del Frente Amplio informar, colectivizar, recopilar información para que la sociedad la conozca”, enfatizó.

Vínculos
Escuchar la entrevista

Acerca del autor

RedIU
RedIU 49

Red de Economistas de Izquierda de Uruguay