LOS NEOPRIVATIZADORES

25 DE JULIO 2009

WILLIAM YOHAI



El reciente debate electoral nos está deparando algunas sorpresas.
La primera de las grandes, para mi, por lo menos, fue la propuesta
privatizadora de Mujica, acompañada del gesto de concurrir a la Bolsa
de Valores a abrazarse con el ahora "líder de izquierda" Ángel
Urraburu.
Allí propuso, nada más ni nada menos, que las empresas públicas emitan
acciones que coticen en bolsa.
Y dio cuatro argumentos: 1) Así la "clase media" tiene donde invertir
y obtener rentabilidades superiores a las que dan depósitos bancarios y
títulos públicos.
2) Esa misma "clase media" controlaría a dichas empresas, que ahora
estarían "obligadas a publicar balances"
3) De lo anterior surgiría una mejor eficiencia de las EEPP, dado que
estarían más controladas.
4) Se obtendría financiamiento para proyectos.
Por supuesto, todos los argumentos son falsos.
1) La "clase media" ya tiene donde invertir, tanto dentro como fuera
del país. Dentro del país tiene los títulos públicos incluyendo
emisiones de deuda de las propias EEPP, caso fideicomiso de UTE, que
dan rentabilidades razonables. Aclaremos, clase media quiere decir
clase capitalista. Con los niveles salariales reinantes es imposible
que un trabajador, salvo que pertenezca a un grupo muy reducido de
profesionales de altos ingresos pueda ahorrar para pensar en invertir.
2) Las empresas públicas siempre publicaron balances, tienen la
obligación legal de hacerlo. ¿ignorancia? ¿mentira lisa y llana?....
Preguntarle al candidato.
3) Los accionistas minoritarios nunca pudieron controlar una empresa.
Esto es algo que cualquiera que haya trillado, aunque sea un poco los
ambientes empresariales, sabe de memoria.
4) Históricamente, las EEPP realizaron las grandes inversiones sin
necesidad de emitir acciones. Ya sea las represas de UTE, las redes de
telefonía básica de ANTEL, las redes de saneamiento de OSE o la IMM,
todo eso, un enorme caudal de inversión, se hizo sin vender acciones de
las empresas.
Lo esencial: Mujica pone en el tapete algo que no había sido planteado
por nadie. Ni Lacalle-Larrañaga, ni Bordaberry, ni Astori, Mieres....,
nadie había propuesto tocar el tema de propiedad de las EEPP.
A los dos días de concurrir a la B de V,Mujica, ante las reacciones
provocadas se desdijo parcialmente, afirmó que se refería a emitir
acciones de las empresas que, bajo derecho privado son propiedad de las
EEPP. Y para confundir un poco más la cosa mezcló acciones con
obligaciones negociables. Estos últimos son títulos de deuda que emite
cualquier empresa y que no dan a su comprador carácter de propietario
de la misma, a diferencia de las acciones, que sí lo hacen.
La frutilla de la torta la agregó Mujica cuando afirmó que la venta de acciones en bolsa no constituía una privatización sino que era una “democratización” del capital. Y aquí emuló ideológicamente nada más y nada menos que con Margaret Thatcher, la “Dama de Hierro”, que en los 80 aniquiló todo el sistema industrial estatal británico (que iba desde telecomunicaciones, ferrocarriles, minas de carbón hasta las fábricas de automóviles) bajo la consigna del “capitalismo popular”.

Por si no alcanzara con la vocación privatizadora del candidato
presidencial en persona, uno de sus principales escuderos sale a
transitar el mismo camino.
El Ministro de Ganadería A. y P., ingeniero Agazzi plantea hoy en “El País” la
"idea" de privatizar la distribución de vacuna antiaftósica.
El único argumento que el Ministro esgrime, en lo esencial, es que “esa no es una tarea que deba desempeñar el Estado”??? claramente dentro de los parámetros neoliberales.

Un poco de historia: Desde hace décadas, la vacuna antiaftósica la
distribuye en forma gratuita el MGAP a los productores ganaderos.
Integra la red de subsidios sin contrapartida que el "campo" recibe de
la "ciudad". El gobierno Lacalle decidió en su momento suspender la
vacunación para que el país entrara en el circuito de "libre de aftosa
sin vacunación". Se desmontó el laboratorio privado que producía la
vacuna y unos años después, sucedió lo previsible. Epidemia en
Argentina y poco tiempo después, epidemia en Uruguay. Grandes pérdidas
que contribuyeron a derribar un sector ganadero que venía sobre
endeudado de la década de los 90.
Jorge Batlle reinstaló la vacunación. Ya no teníamos producción de
vacunas, hubo que importarlas, con lo cual dimos un nuevo paso hacia el
país "agroestúpido", camino que persistentemente hemos seguido hasta
ahora.
El gobierno FA continuó con la política de vacunación, con vacuna
importada, a cargo, en su distribución y control, del MGAP.
Que yo sepa, nadie ha cuestionado en lo esencial el funcionamiento de
la distribución y control de la vacuna antiaftósica, y el que esto
escribe vacuna religiosamente su no muy numerosa recua de ganado desde
que es obligación hacerlo.
Pero ahora, el Ministro, haciendo junto al Candidato punta en esto de
las privatizaciones, propone que los veterinarios privados se encarguen
de distribuir la vacuna.
No es comparable la importancia de esta propuesta del Ministro, que
contribuiría, por cierto, a desmantelar aún más un Ministerio ya muy
golpeado por la política de tierra arrasada llevada adelante por la
Administración Lacalle y el nefasto Álvaro Ramos, que privatizó desde
el Plan Agropecuario hasta el INIA, desmantelando viejos equipos
técnicos que funcionaban razonablemente bien; con el planteo del
Candidato de meterle mano a la propiedad de las EEPP.
Pero lo que si demuestra, por si más pruebas hicieran falta, la
voluntad privatizadora y el fondo ideológico neoliberal o, si se
prefiere neoclásico, del pensamiento económico de José Mujica y su
entorno próximo.
William Yohai