Respuesta a la carta de Ramón Méndez, Director Nacional de Energía

Respuesta a la carta de Ramón Méndez, Director Nacional de Energía

RESUMEN EJECUTIVO

Es inusual que un jerarca de gobierno emita una respuesta detallada y respetuosa a posiciones adversas generadas desde la sociedad civil. Desde esta óptica solo se puede agradecer al Ingeniero Méndez (en adelante RM) por haberlo hecho. También debe decirse que dicha respuesta no presenta argumentos suficientes para refutar la posición sostenida por la REDIU de que la inversión en la regasificadora es una dilapidación escandalosa de recursos públicos.

Es muy importante precisar que lo que se está discutiendo es un proyecto de inversión cuyo objetivo principal es reducir los costos de la energía que se produce y consume en el país, y en particular por su volumen, la energía eléctrica. La apuesta del gobierno es que la regasificadora reducirá significativamente los costos y eso es la que está en cuestión.

La crítica de RM a la REDIU por considerar la suma de la energía disponible en el año y no “hora a hora”, ni los períodos de sequía, resulta irrelevante porque no se está discutiendo la capacidad de producir energía eléctrica en períodos críticos ─ya existen instalaciones para ello y se ampliarán con la nueva planta de ciclo combinado─, sino la diferencia de precios entre los combustibles que pueden utilizar para bajar costos: gas natural licuado (GNL) o gasoil.

La evaluación económica de la instalación de esta planta aconsejaría desecharla porque:

a) Si la demanda de energía eléctrica nacional es insuficiente para utilizar la capacidad instalada de la regasificadora con beneficios, más aún, cuanto menor sea el uso de la planta mayor serán las pérdidas o los precios que deberán pagar los usuarios.

b) La evolución de los precios internacionales de los combustibles alternativos, petróleo y gasoil, es relativamente impredecible y cuanto menor sea la diferencia de precios entre uno y otro mayor serán las pérdidas potenciales que generará la subutilización de la capacidad instalada.

c) El valor de la inversión en la regasificadora para utilizar el Gas Natural Licuado es enorme (3 mil millones de dólares) muy superior al que se requiere para garantizar la disponibilidad de gasoil ampliando la capacidad de recepción y almacenamiento de derivados del petróleo (entre 150 y 300 millones de dólares).

El supuesto básico para fundamentar la regasificadora es que la diferencia entre los precios del gasoil y el gas natural no sólo se mantendrá sino que se ampliará. En el trabajo demostramos que no hay en absoluto elementos para sostenerlo. Si no existe certeza alguna de que en el futuro el precio del GNL será sensiblemente menor al del petróleo y su derivado, el gasoil, desaparecen completamente los fundamentos para esta gran inversión.

Otro puntal para justificar la inversión es la posible demanda Argentina. Dos cosas son ciertas: a) no se sabe si se hará efectiva. b) aunque decida comprarnos, cuando Argentina cubra su consumo interno y disponga de capacidad exportadora neta la regasificadora carecerá de sentido.

La discusión sobre la creación, ampliación o renovación de las infraestructuras, sean éstas de transporte, comunicaciones o energía (todas ellas íntimamente relacionadas entre sí) debe partir siempre de los objetivos de desarrollo económico que se buscan. Estos objetivos no son nunca neutrales en el escenario de la lucha de clases.

A juicio de la REDIU y dado la información que se dispone, la regasificadora sigue siendo un proyecto caro, improcedente en la actualidad e inconveniente en el mediano plazo, salvo que se esté pensando en nuevos megaproyectos que no sean de conocimiento público. La discusión programática sigue siendo un gran pendiente de la discusión política uruguaya.

El documento completo está disponible en www.rediu.org

Acerca del autor

Antonio Elías REDIU
Antonio Elías REDIU 14

Es Director del Instituto de Estudios Sindicales Universindo Rodríguez (INESUR) y miembro de la REDIU.