Deuda Externa: ¿qué hacer?
Importancia de la Auditoría del
Estado. Referentes históricos:
Cap. IX de la Legislación de
los EE.UU.,
y el Tratado Alemania - Gran
Bretaña de 1952.
1. Hay
unanimidad en que el problema de la Deuda Externa es uno de los temas clave, de
cuya resolución depende que el próximo gobierno popular pueda llevar adelante
sus propuestas. Pero no debemos seguir repitiendo deseos y buenas intenciones;
es la hora de propuestas concretas.
Hoy, en caso de
comprometernos a pagar la deuda externa, incluso con ciertas quitas y
refinanciaciones a más largo plazo, Uruguay difícilmente será gobernable. Y
esto es así especialmente por los compromisos asumidos, ahora por un gobierno
de orientación popular.
2. Sea que los
acreedores intenten realmente su cobro, o deseen mantenerla como mecanismo de
sujeción, a su valor nominal la deuda externa es impagable. Incluso las
Instituciones Financieras Internacionales (IFI) y los tenedores de bonos lo
saben.
De ahí que hoy flexibilicen
sus posiciones. No sólo admiten sino que impulsan refinanciaciones. Lo que les
interesa es que se firme y se asuman
nuevos compromisos, aun a plazos más largos. En concreto, les interesa que se reconozca la deuda.
Los bancos ya constituyeron
reservas ante posibles no-pagos desde hace años, lo que antes no sucedía. Esto
les permite estar a resguardo y que no suceda ningún “crac” ante problemas de
cobro de deudas; mientras operan con tales fondos.
En última instancia, la
posición de los acreedores es ganar
tiempo, y esperar momentos más propicios.
Mientras tanto, reciben enormes sumas, en un contexto internacional con tasas
de ganancia relativamente deprimidas.
Por lo tanto: no es recomendable
firmar compromisos de inmediato sin antes saber
con precisión “de qué se trata”. Hacerlo implica reconocer todo el paquete y, luego, ya no será posible
otra negociación.
3. Un criterio
básico señala que una deuda correcta se debe pagar; así
entendemos la expresión tan molesta de “honrar la deuda”. Por lo tanto, primero
debemos saber “de qué deuda se trata” y su monto real. Luego, reafirmar el
principio de que no se debe pagar a cualquier costo, en especial, de enormes
sacrificios populares.
En función de ello, el
gobierno popular debería seguir los pasos señalados en la siguiente Propuesta General:
* La deuda externa será un capítulo más de la
Auditoría del Estado;
*
Al final del proceso que se reseña, se hará una propuesta de Plan de Pagos;
* Durante el período, y como muestra
de su disposición a cumplir con sus
compromisos, el Estado uruguayo abonará una pequeña suma constante
a cada acreedor, sin que esto implique
ningún compromiso futuro.
*
Como antecedente, se debería considerar el Tratado entre Gran Bretaña
y Alemania de 1952.
* Se sugiere efectuar toda la
negociación posterior a la Auditoría, en el marco del Cap. IX de la Legislación de los EE.UU., de acuerdo con lo
recomendado en la Cumbre de
Johannesburg de 2002.
4. Los objetivos del primer paso - la auditoría
de la deuda externa - son tres. El primero es ganar tiempo nosotros en espera de mejores contextos regionales e
internacionales; el segundo busca ganar
poder para el gobierno popular, en la medida que se dispondrá de recursos
para impulsar el Plan de Gobierno con el consiguiente aumento de apoyo político.
Por último, es
imprescindible “saber de qué se trata”.
Más allá de lo obvio, esto implica investigar el monto, destino y condiciones
generales de cada uno de los contratos de deuda. Además, importa conocer cuándo
y quién firmó los contratos. Un ejemplo notorio son los préstamos tramitados
por la dictadura cívico-militar; es muy probable que todavía se siga
refinanciando buena parte de dicha deuda. Pero esto implica que los acreedores
deban asumir su “responsabilidad compartida”, debido a la ilegalidad de quien
firmó los compromisos, tal como sugieren la Convención de Viena y la Sociedad
Internacional de Juristas.
También se debe verificar
si el monto prestado se utilizó de acuerdo con el destino acordado. Es conocido
que hubo (y hay) “desvíos” de fondos externos, prestados por las IFI con un
destino y que el gobierno utilizó para otro. Dichas Instituciones hacen un
seguimiento constante de los contratos, por tanto no pueden negar su
responsabilidad compartida en tales desvíos.
Otro aspecto a poner en claro
es si al momento de contratar la deuda y su servicio, cumplían los parámetros
internacionales del FMI o el BM en relación al PBI, a las exportaciones, si las
tasas de interés eran las usuales, etc. De no ser así, el prestamista asumió
riesgos superiores a los normales. Nuevamente está en juego la responsabilidad
compartida.
La auditoría debe
incorporar cuánto se pagó ya de la deuda., de donde surgirá a qué corresponde
lo que “debemos”. Los acreedores siempre insisten en lo que debemos; pero no se
dice lo que ya hemos pagado y, menos aún, se informa con precisión. En otros
países, luego de años de pagar deuda, caso Argentina, prácticamente se pagó
toda, pero los acreedores reclaman todavía un monto similar al original;
entonces ¿de qué se trata?
Por último, precisemos los
procedimientos aplicados (el “debido proceso”) en la tramitación y ejecución de
préstamos y pagos.
(Se estima que la duración
específica de esta etapa de la Auditoría del Estado es de seis meses).
5. Realizada la auditoría, el siguiente paso es
la presentación de un Plan de Pagos.
Este da inicio con la
presentación de los resultados de la Auditoría del Estado. Por un lado, implica
la sumatoria de los montos aceptados por el gobierno en función de la etapa
anterior. Además, se debe tomar en cuenta cuál es el valor real de la deuda
externa.
Distintas fuentes estiman
hoy que el valor real de la deuda latinoamericana está entre el 25 y el 50% de
su valor nominal. Según propone la economista mexicana Ifigenia Martínez* en su
trabajo “Hacia una solución definitiva
al problema de la deuda externa” (véase resumen en Apéndice), determinar
este valor real es la primera fase a desarrollar. Para América Latina, por
ejemplo, ello conduciría a “un monto entre 145 y 250 mil millones de dólares, cantidad perfectamente manejable
en el FMI y susceptible de suscribirse por los gobiernos de los países
acreedores u otros” (:271)
El monto resultante de la
auditoría, y a su valor real, deberá analizarse en el contexto de los criterios
nacionales de política social y económica (incluyendo comercio internacional y
finanzas). Surgirán entonces las posibilidades y restricciones de pago de la
deuda externa.
Estructurada la propuesta,
se inicia la negociación con las IFI y los tenedores de bonos, etapa cuya duración es posible estimar en tres meses.
6. Como antecedente para la
negociación, importa considerar el Tratado de 1952 por el cual Alemania
renegocia su deuda con Gran Bretaña: a) reconoce el criterio de responsabilidad
compartida; b) para ayudar a la recuperación de Alemania, Gran. Bretaña se
compromete a adquirir una serie de productos alemanes; c) Alemania tenía
derecho a controlar sus capitales; d) se determinó que la tasa de interés de la
deuda renegociada sería de 1%.
7.
Desde el punto de vista de los efectos
derivados de una renegociación en estos términos, se sugiere que el gobierno de
Uruguay se sume a la propuesta de
Ifigenia Martínez citada. En ella se establecen mecanismos a fin de no crear
problemas financieros insolubles a los acreedores privados y públicos, a los
gobiernos de los países industrializados, ni al FMI. Para ello se recurre a una
ampliación de los Derechos Especiales de Giro; al descuento de deuda en moneda
de los países deudores y en ventanillas especiales, recuperación de liquidez y
recursos frescos a utilizar en inversiones para el desarrollo, pasos a dar por
los gobiernos de países industrializados (Véase Apéndice).
8. Para su desarrollo, toda negociación
requiere un marco, de “reglas de juego”. La sugerencia es adoptar, nada menos,
la propia legislación de los EE.UU.; específicamente su “Cap. IX”, sobre
quiebras municipales (que habría que revisar con abogados especializados). De
ella, citemos algunos elementos destacados:
(Traducción propia).
UNA SOLUCIÓN
DEFINITIVA AL PROBLEMA DE LA DEUDA EXTERNA
|
Fases |
Gobiernos deudores |
Bancos o instituciones acreedoras |
Instituciones financieras internacionales FMI BM |
Gobiernos de países indistrializados |
|
1. Determinar el valor real de la deuda |
Estimar la potencialidad del crecimiento, la
capacidad de pago del sector externo y las posibilidades futuras de servir la
deuda externa. |
Negociar y acordar la determinación del valor real
de la deuda con los deudores y, si es requerida, con la intervención del FMI
y del BM |
De ser necesario, ayudar a estimar el potencial
externo de los países deudores |
|
|
2. Crear un fondo en el FMI-BM para pagar a los
acreedores la deuda descontada a través de sus propios gobiernos |
Liberar a los gobiernos deudores del pago del
débito externo (en moneda extranjera)
reconvirtiéndola a moneda nacional |
Para recuperar su liquidez, venden cartera al FMI
a la cuenta de sus gobiernos y compensan fiscalmente las pérdidas a su
conveniencia |
Crean una ventanilla especial que recibe deuda
descontada a cambio de la edición de derechos especiales de giro a cuenta de
los países acreedores |
Solicitan del FMI los recursos para el pago de la
deuda descontada a los acreedores |
|
3. Los gobiernos deudores pagan su deuda
descontada en moneda nacional |
Establecer un programa de inversiones para que los
países industrializados, mediante los pagos hechos por los países deudores en
moneda nacional, financien proyectos de cooperación económica internacional:
construcción de infraestructura básica, mejoramiento ambiental, recursos
humanos para la cooperación técnica y económica, etc. |
|
El BM otorga recursos frescos a los países
deudores para financiar sus necesidades en divisas en materia de cooperación
internacional, programas de inversión en recursos humanos y naturales. No se
requiere ninguna condicionalidad |
Pagan al FMI en sus propias monedas que de otra
forma abrían sido utilizadas para financiar los proyectos de cooperación
económica. |
Fuente: Ifigenia Martínez, ob.cit. pag.273.
* Ifigenia Martínez es una
muy reconocida economista mexicana. Master en Harvard; Decana de la Facultad de
Economía de la UNAM y Directora de su Instituto de Economía; Jefa de Asesores
Presidenciales; Representante del gobierno mexicano ante la ONU; autora de
varias obras, Diputada y Senadora. Citas provenientes de su trabajo: “Hacia una
solución definitiva del problema de la deuda externa”, en Economía
Financiera Contemporánea, 4 tomos; ed. Porrúa, UNAM, U. A .Zacatecas, UAM
Iztapalapa. México 2004.
Gustavo Melazzi. Dr. en
Economía.
(Publicado en Hervidero Nº
9, Mdeo. abril de 2005)